Tips para aumentar la calidad de tu vida sexual
A todos nos gustaría que nos den una fórmula mágica para ser mejores amantes. O un método fácil, que sólo haya que seguir al pie de la letra, para convertirnos en dioses sexuales.
Desgraciadamente no existe nada de eso, pero si hay un factor que influye mucho y eso es tener una buena salud física.
A continuación te damos Tips para aumentar la calidad de tu vida sexual:
CAMINA
Un acto tan simple como caminar hasta la tienda que está a un par de cuadras puede ayudarte a tener una vida más activa y más larga. Olvídate de vehículos cuando tu objetivo está cerca. Un dato interesante: un estudio realizado a 31 mil hombres en EE.UU. descubrió que los hombres de más de 50 años que caminaban sólo 3 kilómetros al día tenían la mitad del índice de problemas de erección que aquellos hombres con vidas más sedentarias.
CONSUME MÁS FIBRA
La fibra soluble disminuye los niveles de colesterol evitando que tus arterias resulten dañadas. Si estas están libres, tu circulación mejorará y será mejor -y más natural- que tomar Viagra.
MASAJEA A TU NOVIA/ESPOSA
Sí, a veces puede ser molesto, sobre todo cuando estás cansado. Pero si ella se siente bien, será más fácil que se relaje y que su actividad sexual contigo no sólo aumente, sino que mejore. Cuando le das un masaje, alivias su tensión y aumentará su expectativa por lo que va a venir. Un estudio publicado en Psychosomatic Medicine descubrió que las mujeres que recibían regularmente masajes de sus esposos tenían tres veces más oxitocina en la sangre que aquellas que recibían esporádicamente masajes o que no los recibían. La oxitocina es una hormona que facilita el acercamiento y la intimidad.
EJERCÍTATE
Los tendones rígidos y la cadera poco flexible hacen que tengas dolores de espalda y una menor soltura para el sexo. Prueba haciendo este estiramiento: ponte en posición de lagartijas.
Lentamente, empieza a “caminar” haciendo que tus pies vayan hacia tus manos. Deja de caminar cuando el estiramiento en la parte posterior de tus muslos comience a sentirse incómodo. Luego, manteniendo tus pies en el sitio, haz que tus manos “caminen” hacia adelante de tal modo que termines nuevamente en la posición de lagartijas; algo así como la caminada de un gusano. Repite cuatro veces más.







































