Mitos sobre las cosas que engordan
‘Si dejo de fumar engordo’
Verdadero: Es un estimulante inhibidor del apetito, y que también es causante de un estado de ansiedad y que intentará compensar con algo de comida. Pero se dice que la compensación no excederÃa lo 3 kg.
Actividad FÃsica
Es fundamental en los tratamientos de reducción de peso ya que, además de incrementar un gasto energético diario, facilita la utilización de la glucosa, mejora la sensibilidad de la insulina y aumenta la sensación del bienestar psico- fÃsico.
‘Todos los obesos sufren celulitis’
Falso: Es completamente diferente a la obesidad. Hay personas flacas que poseen celulitis por Alimentaciones incorrectas.
Hábitos: De poco le servirá a la persona que no comprenda que debe realizar un cambio de hábito, un nuevo estilo de vida, por lo cual estuvo condicionado por la cultura, la publicidad y la sociedad marketinera.
Le ayudará de mucho, el diálogo con el psicólogo, entrenador, médico, o grupos de ayuda de obesos.
‘Tanto lo kilos de más como la obesidad, provoca en la sociedad trastornos y discriminación constante’
Fármacos
Este es un capÃtulo delicado por la cantidad de errores, mentiras y hasta abusos y estafas a que da lugar. Y los especialistas lo aconsejan en muy pocos casos. Y en oposición a la aplicación indiscriminada. Los anorexÃgenos tienden a ser menos eficaces con el tiempo, provocando grandes estados colaterales o secundarios.
‘El pan y la cerveza engordan mucho’
Falso: Existen otros alimentos con un contenido calórico mucho más elevado que no son necesarios para el organismo y hasta nocivos para la salud.
CirugÃa
En este caso, el tratamiento quirúrgico para solucionar este trastorno debe reservarse a casos de elevado riesgo.
‘Los anticonceptivos engordan’
Falso: Lo que dice engordar, no. Pero al principio se puede notar un discreto aumento por la retención hÃdrica que provocan los anticonceptivos.
No hay milagros, es un trastorno nutricional y por ende no sirve bajar si luego no puede mantenerse. El adelgazamiento es un proceso lento, gradual y fácil de tolerar por parte del paciente. La solución pasa por uno mismo. Hay que terminar con los ‘milagros dietéticos’ o ‘tratamientos mágicos’.






































